Historia de América del Norte

La crisis de los misiles

Contexto histórico

Durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética lideraban bloques ideológicos opuestos: EE. UU. defendía el capitalismo y la URSS el socialismo. Ambos competían por expandir su influencia mediante ayuda económica y, en ocasiones, intervenciones militares, aunque nunca se enfrentaron directamente.

La victoria de la Revolución cubana (1959) encabezada por Fidel Castro (1926‑2016) supuso la pérdida de un aliado para EE. UU. y la aparición de un nuevo adversario. Como respuesta, Washington impuso un embargo económico que sumió a la isla en una profunda crisis.

Desarrollo de la crisis

La crisis de los misiles

En noviembre de 1961, EE. UU. instaló quince misiles nucleares "Júpiter" en Turquía y treinta en Italia, con un alcance de 2 400 km que ponía en jaque a Moscú. Paralelamente, el bloqueo económico a Cuba llevó a los EE. UU. a vigilar el tráfico naval del Caribe, detectando un aumento de buques con bandera soviética.

El 14 de octubre de 1962, aviones espía U‑2 capturaron imágenes sobre la zona de São Cristóvão, revelando la construcción de bases y la instalación de ojivas nucleares, así como rampas de lanzamiento.

Para EE. UU., la presencia de misiles nucleares a escasos cientos de kilómetros de su territorio era inaceptable; para Cuba, representaba una garantía contra futuras invasiones; y la URSS buscaba demostrar que podía proyectar poder militar en el continente americano.

El presidente John F. Kennedy (1917‑1963) decidió abordar la crisis con su círculo más cercano, mientras el Estado Mayor de EE. UU. presionaba por una invasión o un ataque aéreo preventivo.

Cuarentena naval de Cuba

EE. UU. optó por imponer una cuarentena naval, es decir, un bloqueo marítimo. La Armada inspeccionaría los barcos con bandera soviética y, si se encontraran armas, los devolvería a sus puertos de origen. La medida contó con el respaldo de la OTAN.

En la isla, la población salió a las calles para defender la Revolución y denunciar lo que consideraban una intervención extranjera; el ejército cubano se movilizó ante la posible invasión.

El líder soviético Nikita Jruschov (1894‑1971) no mostró intención de ceder y, incluso, instó a los cubanos a derribar cualquier avión que sobrevolara la isla.

Resolución de la crisis

El 26 de octubre, la URSS propuso retirar los misiles a cambio de que EE. UU. se comprometiera a no invadir Cuba. Al día siguiente, un U‑2 estadounidense fue derribado sobre la isla, lo que intensificó la presión de los generales estadounidenses para lanzar un ataque aéreo.

Ante el estancamiento, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió y, el 28 de octubre, Jruschov aceptó retirar los misiles cubanos. En paralelo, se alcanzó un acuerdo secreto: la URSS retiraría sus misiles en Turquía, a lo que EE. UU. accedió.

Consecuencias

Tras dos semanas de máxima tensión, la confrontación llegó a su fin. El episodio impulsó la creación de una línea directa de comunicación entre la Casa Blanca y el Kremlin, conocida popularmente como el "teléfono rojo".

La crisis marcó otro capítulo crítico en la rivalidad entre los polos políticos mundiales, al igual que la Guerra de Corea y la posterior Guerra de Vietnam.

Curiosidades

El mismo suceso recibió nombres diferentes según el país: "Crisis del Caribe" en la URSS, "Crisis de Octubre" en Cuba y "Crisis de los Misiles" en EE. UU.

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