Orígenes de la división
La cuestión de la esclavitud empezó a separar a los Estados Unidos a principios del siglo XIX. La diferencia entre los estados del Norte y del Sur era el factor clave: el Norte, industrial y urbano, contaba con una población creciente de trabajadores libres; el Sur, agrícola, dependía de una economía de plantaciones basada en esclavos.
Conflicto moral y económico
Los habitantes del Norte se oponían cada vez más a la esclavitud por razones morales, mientras que los del Sur la defendían como indispensable para su supervivencia económica. Las disputas políticas sobre la expansión hacia el oeste y el equilibrio de poder entre ambas regiones intensificaron el enfrentamiento.
Compromiso de Misuri (1820)
En 1820 se aprobó el Compromiso de Misuri, que admitió a Misuri como estado esclavista y a Maine como estado libre, intentando mantener el equilibrio. Sin embargo, solo pospuso el conflicto inevitable.
Expansión occidental y nuevo debate
La guerra México‑Estados Unidos (1846‑1848) dio a EE.UU. nuevos territorios en el Oeste. Los sureños querían extender la esclavitud a esas tierras, mientras que los nortinos se oponían, reavivando la discusión.
Ley Kansas‑Nebraska (1854)
La Ley Kansas‑Nebraska anuló el Compromiso de Misuri y permitió que los habitantes de Kansas y Nebraska decidieran por voto popular si aceptaban la esclavitud. El resultado fue el sangriento conflicto conocido como “Bleeding Kansas”, que profundizó la brecha entre Norte y Sur.
Elección de Lincoln y secesión
En 1860 Abraham Lincoln, republicano opositor a la expansión de la esclavitud, fue elegido presidente. Su victoria desencadenó la secesión de varios estados del Sur y el estallido de la Guerra Civil en 1861.
Fin de la esclavitud
La guerra, centrada principalmente en la abolición de la esclavitud, concluyó en 1865 con la victoria de la Unión y la ratificación de la Enmienda 13, que abolió la esclavitud en todo el país.