Visión de Estados Unidos como potencia mundial
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los estadounidenses consideró que su país había emergido como el líder global indiscutible. Con la mayor capacidad militar y una economía dominante, se percibía una responsabilidad de emplear ese poder para fomentar la paz y la democracia en todo el mundo.
Creación de instituciones internacionales
Esta visión se materializó en la fundación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), concebida como un foro para la cooperación internacional y la prevención de futuros conflictos.
El Plan Marshall
Estados Unidos encabezó el Plan Marshall, un ambicioso programa de ayuda económica destinado a la reconstrucción de Europa. El objetivo era revitalizar las economías europeas y, al mismo tiempo, frenar la expansión del comunismo.
Compromiso militar en la Guerra Fría
Durante la posguerra, EE. UU. se involucró en varios conflictos militares, como la Guerra de Corea y la Guerra de Vietnam, bajo la doctrina de contención del comunismo.
Una obligación moral
En conjunto, la narrativa dominante era que Estados Unidos tenía una obligación moral de usar su influencia para crear un mundo más estable y próspero.