La diferencia económica fundamental entre el norte y el sur radicaba en el tipo de economía que cada región desarrolló.
El norte se caracterizó por una economía industrializada, basada en fábricas, manufactura y una creciente infraestructura ferroviaria.
En contraste, el sur dependía principalmente de la agricultura, con extensas plantaciones y una economía centrada en cultivos como el algodón y el tabaco.