Aumento de tensiones entre Norte y Sur
La incorporación de nuevos territorios después de la Guerra México‑Estadounidense alteró el delicado equilibrio político del país.
Equilibrio de poder
La posible admisión de más estados libres generó temor en el Sur de que la composición del Senado y de la Cámara de Representantes se inclinara a favor de la causa antiesclavista.
Extensión de la esclavitud
Los estados sureños defendieron su derecho a mantener la esclavitud en los nuevos territorios que eventualmente se convertirían en estados, intensificando los conflictos con el Norte.
Impulso al movimiento abolicionista
La expansión territorial expuso la contradicción de una democracia que se extendía al exterior mientras la esclavitud persistía en el interior, alimentando el crecimiento del movimiento abolicionista.