Contexto histórico
En los Estados Unidos, el sufragio femenino no existía antes de la Guerra Civil (1861‑1865). Durante el conflicto y la Reconstrucción, el debate se centró en los derechos de los hombres afroamericanos.
El movimiento sufragista
El impulso del derecho al voto para las mujeres comenzó a tomar fuerza a finales del siglo XIX y se intensificó en el siglo XX, gracias a activistas como Susan B. Anthony y Elizabeth Cady Stanton.
La conquista del voto
Finalmente, el 18 de agosto de 1920 se ratificó la Decimonovena Enmienda de la Constitución de los EE. UU., que garantizó el voto a las mujeres en todo el país.