Estados Unidos mantuvo una política de neutralidad hasta 1917, pero varios factores motivaron su intervención en la Primera Guerra Mundial.
1. Protección de intereses económicos en Europa
EE. UU. tenía una economía en expansión y buscaba ampliar su comercio con el continente. La campaña de guerra submarina alemana amenazaba cortar los suministros y el acceso a los mercados europeos.
2. Temor al expansionismo militar alemán
Las agresivas acciones de Alemania, como la invasión de Bélgica y Francia, generaron preocupación de que el poderío militar alemán pudiera volverse una amenaza para el hemisferio occidental.
3. Simpatía y lazos con los Aliados
Los estrechos vínculos culturales y comerciales con Gran Bretaña y Francia inclinaban a la opinión pública estadounidense a apoyar a los Aliados.
4. Defensa de la democracia
El presidente Woodrow Wilson defendió que la victoria de Alemania instauraría regímenes autoritarios, mientras que una victoria aliada favorecería la expansión de la democracia y la paz mundial.