Marco legal británico
En 1833 el Imperio Británico aprobó la Ley de Abolición de la Esclavitud, que puso fin a la esclavitud en todas sus colonias. Canadá, entonces parte del Imperio, adoptó inmediatamente esa normativa.
Consecuencia para los fugitivos
Al cruzar la frontera canadiense, los esclavos eran reconocidos como personas libres bajo la legislación británica. No podían ser reclamados ni devueltos a sus antiguos dueños.
Canadá como refugio
Esta protección legal convirtió a Canadá en un refugio seguro para miles de personas que escapaban de la esclavitud en Estados Unidos. La ruta conocida como el Ferrocarril Subterráneo facilitó el peligroso viaje hacia la libertad.