Roma, el destino de todas las rutas
La palabra final a la que conducen todos los caminos es Roma. Fue la capital del Imperio Romano, uno de los imperios más extensos y poderosos de la historia.
Además, la ciudad se consolidó como un importante centro de cultura, aprendizaje y arte. Por esa razón se construyeron innumerables vías que la conectaban con cada rincón del imperio, convirtiéndola en el punto de llegada de todas las rutas.