Historia de América del Norte

Los 37 minutos que evitaron una guerra mundial

Los 37 minutos que evitaron una guerra mundial

"Cuenta hasta 100 antes de decir o hacer algo"

Todos hemos escuchado este consejo, y tiene mucho sentido. En 1983 y 1962, los rusos demostraron que la paciencia puede salvar al planeta.

Los 20 minutos críticos: el incidente de 1983

Un cuarto de partido de fútbol, dos cuartos de baloncesto o un tercio de hora pueden parecer poco, pero esa es la ventana que tarda un misil balístico intercontinental estadounidense lanzado desde la base de Malmstrom (Montana) en alcanzar territorio soviético.

El 26 de septiembre de 1983, a las 00:14, los satélites soviéticos detectaron lo que parecía el lanzamiento de cinco misiles estadounidenses. Stanislav Petrov, teniente coronel del ejército soviético, era el responsable de activar el protocolo de seguridad, que habría implicado el lanzamiento de los misiles nucleares soviéticos. En lugar de hacerlo, Petrov decidió esperar y evaluar la señal.

«No se puede iniciar una guerra nuclear con solo cinco misiles»

El llamado incidente del equinoccio de otoño fue provocado por una coincidencia de fenómenos astronómicos que generó señales térmicas en el radar, simulando misiles. La cautela de Petrov evitó una respuesta nuclear y, paradójicamente, le valió una reprimenda y degradación por parte del gobierno soviético.

Los 37 minutos que evitaron una guerra mundial

Los 17 minutos decisivos: la crisis de los misiles en Cuba

El 22 de octubre de 1962, el presidente John F. Kennedy anunció por televisión el establecimiento de un bloqueo naval alrededor de Cuba para impedir que la Unión Soviética siguiera instalando misiles nucleares en la isla.

Dos días después, el 24 de octubre, Nikita Khrushchev respondió con un mensaje que dejó claro su postura:

«La URSS considera el bloqueo una agresión y no desviará sus buques»

El mundo contuvo la respiración. Sin embargo, los soviéticos optaron por la diplomacia y, finalmente, aceptaron retirar los misiles. Ese episodio condujo a la creación de la línea directa, o "hotline", entre Washington y Moscú.

Los 37 minutos que evitaron una guerra mundial

Que esta reflexión siga siendo una máxima para los líderes de cualquier ámbito.

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