Alimentación básica del Tercer Estado urbano
El pan constituía el alimento principal de los trabajadores urbanos que formaban el Tercer Estado en la Europa del siglo XVIII. Era un producto barato, fácil de elaborar y con buena capacidad de conservación.
Se elaboraba principalmente con harina de centeno o de trigo, según la disponibilidad regional. Además del pan, la dieta incluía verduras, frutas, quesos y, en menor medida, carnes, pero estos complementos eran menos frecuentes y más costosos.
En resumen, el pan era la base nutricional de la mayoría de la población obrera, garantizando energía y sustento diario.