Compra de Luisiana (1803)
La Compra de Luisiana fue un acuerdo entre EE. UU. y Francia mediante el cual el país adquirió cerca de 828 000 millas cuadradas (2 144 000 km²) por 15 millones de dólares. El territorio abarcaba lo que hoy son los estados de Luisiana, Arkansas, Misuri, Iowa, Oklahoma, Kansas, Nebraska y partes de Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wyoming, Colorado y Minnesota. Esta compra dobló la extensión de los Estados Unidos y les otorgó acceso al río Mississippi y al Golfo de México.
Expedición de Lewis y Clark (1804‑1806)
Con el objetivo de explorar el recién adquirido territorio de Luisiana, Meriwether Lewis y William Clark encabezaron una expedición que duró dos años y recorrió más de 8 000 millas (13 000 km). Recorrieron el río Missouri, cruzaron las Montañas Rocosas y descendieron por el río Columbia, estableciendo contactos con numerosas tribus nativas y documentando la flora y fauna locales. Los informes de la expedición suministraron valiosa información sobre el Oeste americano y facilitaron su posterior colonización.
Tratado Adams‑Onís (1819)
El Tratado Adams‑Onís, firmado entre EE. UU. y España, definió la frontera entre ambos países y cedió a los Estados Unidos la posesión de la Florida Oriental y Occidental, así como porciones de los actuales Alabama y Misisipi. A cambio, EE. UU. pagó cinco millones de dólares y renunció a sus pretensiones sobre Texas.
Guerra México‑Estadounidense (1846‑1848)
El conflicto con México, desencadenado por la anexión de Texas, se prolongó dos años y concluyó con una victoria contundente de los Estados Unidos. El tratado de Guadalupe Hidalgo cedió a EE. UU. el suroeste del continente, incluyendo los territorios que hoy forman California, Nevada, Utah, Arizona y Nuevo México. Esta guerra supuso la mayor expansión territorial de la historia estadounidense hasta ese momento.