Uso de la caballería en la Guerra México‑Estados Unidos
Durante la Guerra México‑Estadounidense (1846‑1848) ambas naciones emplearon la caballería de forma intensiva. Las unidades montadas eran esenciales para tareas de reconocimiento, exploración, incursiones y otras misiones tácticas.
Estados Unidos organizó varios regimientos de caballería, entre los que destacan los 1.º Dragones, 2.º Dragones y los Rifles Montados (más tarde conocidos como el 3.º Regimiento de Caballería). Estas tropas aportaron velocidad y flexibilidad en el campo de batalla.
Por su parte, México desplegó numerosas unidades de caballería, desde lanceros hasta dragones, que jugaron papeles decisivos en varios enfrentamientos, especialmente en maniobras de flanqueo y ataques rápidos.
En conjunto, la caballería fue un componente clave que influyó significativamente en el desarrollo y desenlace de la contienda.