Historia de América del Norte

La postura de EE. UU. al estallar la Primera Guerra Mundial y su giro en abril de 1917

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914, EE. UU. adoptó una política de neutralidad. El presidente Woodrow Wilson afirmaba que el país estaba “demasiado orgulloso para luchar” y consideraba el conflicto como un asunto exclusivamente europeo.

Causas que provocaron el cambio de postura

1. Hundimiento del Lusitania

En mayo de 1915, un submarino alemán hundió el transatlántico británico RMS Lusitania, provocando la muerte de 128 ciudadanos estadounidenses. El suceso generó una gran indignación pública y avivó los sentimientos anti‑alemanes.

2. Guerra submarina sin restricciones

En febrero de 1917 Alemania reanudó la guerra submarina sin restricciones en el Atlántico, ignorando las advertencias estadounidenses. Los U‑boat alemanes comenzaron a atacar buques mercantes sin previo aviso, provocando importantes pérdidas humanas y materiales.

3. Telegrama Zimmermann

En enero de 1917 el servicio secreto británico interceptó y descifró un telegrama enviado por el canciller alemán Arthur Zimmermann al embajador de Alemania en México. El mensaje proponía una alianza germano‑mexicana contra EE. UU. en caso de que Estados Unidos declarara la guerra a Alemania. La publicación del telegrama avivó la ira y la desconfianza hacia Alemania.

4. Intereses económicos

Estados Unidos mantenía fuertes lazos comerciales con las potencias aliadas (Francia, Reino Unido y Rusia) y había invertido considerablemente en su esfuerzo bélico. La amenaza que representaba la guerra submarina para el transporte marítimo ponía en riesgo esos intereses, motivando una intervención para protegerlos.

5. Motivos humanitarios y morales

Las atrocidades cometidas por Alemania, como la destrucción masiva, el elevado número de civiles muertos y el uso de armas químicas, conmocionaron a la opinión pública estadounidense. Muchos consideraron necesario intervenir para defender los principios democráticos y los derechos humanos.

El giro definitivo

Para abril de 1917, la suma de estos factores había transformado la opinión pública y llevado al presidente Wilson a abandonar la neutralidad. El 6 de abril de 1917 EE. UU. declaró la guerra a Alemania, incorporándose formalmente a los Aliados.