Evidencia arqueológica
En la década de 1960, el arqueólogo noruego Helge Ingstad descubrió los restos de un asentamiento vikingo en L'Anse aux Meadows, en la punta más septentrional de la isla de Terranova, Canadá. El sitio contiene ruinas de varias estructuras —una casa larga, talleres y un área de reparación de barcos— construidas según el estilo nórdico tradicional. Entre los objetos hallados se encuentran herramientas de hierro, armas y joyería de origen escandinavo.
Datación por radiocarbono
Los análisis de carbono-14 realizados a los artefactos de L'Anse aux Meadows indican que el asentamiento data aproximadamente del año 1000 d.C., coincidiendo con la era vikinga. Esta datación confirma que el lugar fue habitado por vikingos.
Sagas nórdicas
Varias sagas, como la “Saga de Erik el Rojo” y la “Saga de los Groenlandeses”, relatan la exploración y el establecimiento de Vinland por parte de los vikingos. Según estos relatos, Leif Erikson, hijo de Erik el Rojo, lideró una expedición que fundó un poblado en Vinland.
Vid y clima templado
Las sagas también mencionan la presencia de vides en Vinland, algo inesperado para el clima norteamericano. Estudios recientes demuestran que durante la era vikinga Terranova disfrutaba de un clima más cálido que el actual, lo que habría permitido el cultivo de uvas.
Aunque la evidencia es contundente, el alcance y la duración exacta de la ocupación vikinga en Vinland siguen siendo objeto de debate entre historiadores y arqueólogos.