Contexto histórico
Durante la Primera Guerra Mundial (1914‑1918), Siria formaba parte del Imperio Otomano. El Imperio Otomano estaba aliado con Alemania y Austria‑Hungría, mientras que los Aliados incluían a Gran Bretaña, Francia, Rusia y, más tarde, a Estados Unidos.
El frente en Oriente Medio
El conflicto se extendió al Oriente Medio, y territorio sirio fue escenario de diversas operaciones militares. Las campañas otomanas y las ofensivas de las fuerzas aliadas afectaron significativamente a la población y a la infraestructura local.
Consecuencias para Siria
Al finalizar la guerra, el Imperio Otomano fue derrotado. En el Tratado de Sèvres (1920) y posteriormente en el mandato de la Sociedad de Naciones, Siria quedó bajo administración francesa, marcando el inicio de un nuevo periodo de dominio colonial.