Contexto histórico
Durante la Guerra de 1812, el ejército británico planificó una ofensiva para apoderarse de Nueva Orleans, una ciudad estratégica en la ribera del río Mississippi.
La campaña británica
En diciembre de 1814, una fuerza de alrededor de 8 000 soldados cruzó la frontera y avanzó hacia la ciudad, pero enfrentó dificultades logísticas y una fuerte resistencia local.
La Batalla de Nueva Orleans
El 8 de enero de 1815, bajo el mando del general Andrew Jackson, las tropas estadounidenses derrotaron de forma contundente al ejército británico, asegurando la victoria decisiva y manteniendo la ciudad bajo control estadounidense.
Así, aunque los británicos intentaron capturar Nueva Orleans en 1814, no lo lograron.