La colonia de Rhode Island atrajo a numerosos colonos mediante una serie de incentivos que combinaban beneficios materiales y libertades civiles.
Concesiones de tierra
Se otorgaban parcelas generosas, de entre 50 y 100 acres, bajo la condición de que los colonos las cultivaran y construyeran una vivienda.
Libertad religiosa
Rhode Island se destacó por garantizar la libertad de culto, un atractivo decisivo para quienes huían de la persecución en otras colonias.
Oportunidades económicas
La economía local se basaba en la agricultura, la pesca y el comercio, ofreciendo amplias posibilidades de prosperar.
Autogobierno
Fue una de las primeras colonias en establecer un gobierno representativo, permitiendo a los habitantes participar en la toma de decisiones.