La Primera Guerra Mundial provocó el colapso de dos grandes imperios: el Imperio Otomano y el Imperio Austrohúngaro.
Imperio Otomano
Tras su derrota, el Imperio Otomano fue desmantelado. Sus territorios en Oriente Medio y el norte de África fueron repartidos entre las potencias aliadas victoriosas, principalmente Reino Unido y Francia.
Imperio Austrohúngaro
El Imperio Austrohúngaro, una potencia central en Europa, colapsó y se fragmentó en varios estados nación independientes, entre los que destacan Austria, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia.
Estos cambios remodelaron el mapa político del continente europeo y del Oriente Próximo.