1. Modernización
La Restauración Meiji de 1868 impulsó una rápida modernización y occidentalización de Japón. Esto provocó la disolución de la clase samurái y la creación de un ejército moderno y conscripto.
2. Pérdida de poder político
Tradicionalmente los samuráis eran la élite gobernante, pero la Restauración Meiji les quitó su autoridad política y estableció un gobierno centralizado.
3. Declive económico
Los samuráis también sufrieron una caída económica: perdieron sus fuentes de ingresos tradicionales, como tierras y estipendios, y tuvieron que adaptarse a una economía nueva.
4. Estigma social
Tras la Restauración, los samuráis fueron vistos como reliquias del pasado, discriminados y considerados inferiores a la nueva élite occidentalizada.
5. Obsolescencia marcial
Aunque eran expertos en artes marciales, la introducción de armas de fuego y tácticas militares modernas hizo que sus habilidades quedaran desfasadas.