Estrategia principal: Salto de Islas
La victoria aliada en el Pacífico se logró mediante la táctica conocida como salto de islas. Consistía en capturar islas estratégicas controladas por Japón y utilizarlas como bases para operaciones posteriores, evitando así los puntos más fortificados y cortando sus líneas de suministro.
1. Aislamiento de bastiones japoneses
Al tomar islas clave, los Aliados interrumpían las rutas de comunicación y abastecimiento japonesas, debilitando sus defensas y aislando sus fortalezas.
2. Superioridad aérea y naval
Los Aliados contaban con una ventaja significativa en el aire y el mar. Los aeródromos construidos en las islas conquistadas servían de lanzaderas para ataques aéreos y para hostigar el tráfico naval enemigo.
3. Seguridad de las rutas marítimas
Controlar esas islas permitía proteger los pasos marítimos esenciales, garantizando el flujo de suministros, tropas y equipos entre los diferentes frentes.
4. Maniobras de flanqueo
En lugar de asaltar directamente posiciones fuertemente defendidas, se rodeaban capturando islas adyacentes, obligando al enemigo a retirarse o rendirse sin combates costosos.
5. Avance hacia las islas principales de Japón
El objetivo final era acercarse progresivamente a las islas del archipiélago japonés para preparar una invasión a gran escala y forzar su rendición.
6. Impacto moral y psicológico
El éxito continuo del salto de islas elevó la moral de las fuerzas aliadas y sembró duda y temor en el mando japonés, acelerando su derrota.