Pintura rupestre de un canguro, la más antigua conocida en Australia
Un mural de aproximadamente dos metros de longitud que representa a un canguro, ubicado en la región de Kimberley, en el oeste de Australia, ha sido identificado como la pintura rupestre intacta más antigua del país.
Un equipo liderado por la Universidad de Melbourne utilizó datación por radiocarbono en 27 nidos de avispas de lodo, recogidos tanto por encima como por debajo de 16 pinturas similares. Los resultados sitúan la obra entre 17 500 y 17 100 años de antigüedad.
“Esto la convierte en la pintura más antigua en situ de Australia”, afirmó el Dr. Damien Finch, investigador postdoctoral que desarrolló la nueva técnica de datación.
“Es un hallazgo importante porque, con estas primeras estimaciones, podemos imaginar el entorno en el que vivían los artistas prehistóricos. No sabremos jamás qué pensaba el autor hace más de 600 generaciones, pero sabemos que el período naturalista se extendió hasta la última glaciación, cuando el clima era más frío y seco que hoy”.
El proyecto de datación más amplio del continente
La investigación en Kimberley forma parte del proyecto de datación de arte rupestre más grande de Australia, dirigido por el profesor Andy Gleadow (Universidad de Melbourne). Participan la Corporación Aborigen Balanggarra, las universidades de Western Australia, Wollongong y Manchester, la Organización Nacional Australiana de Ciencia y Tecnología, y los socios Rock Art Australia y Dunkeld Pastoral.
Finch y sus colegas publicaron sus hallazgos en Nature Human Behavior, describiendo cómo los refugios rocosos han conservado las galerías de pinturas de Kimberley durante milenios, muchas de ellas repintadas por generaciones posteriores, y cómo lograron fechar el mural del canguro como el más antiguo de Australia.
Detalles de la pintura
El canguro está pintado en el techo inclinado de un refugio rocoso en la finca del clan Unghango, en la región de Balanggarra, sobre el río Drysdale, en el noreste de Kimberley.

Los investigadores analizaron los rasgos estilísticos y la superposición de las obras para determinar que pertenece al llamado “período naturalista” o “animales de relleno irregulares”, caracterizado por representaciones a tamaño natural. Este canguro es un ejemplo típico.
Resultó raro encontrar nidos de avispas tanto por encima como por debajo de la misma pintura. Al muestrear ambos tipos, los científicos pudieron establecer los límites mínimo y máximo de la edad de la obra.
“Datamos por radiocarbono tres nidos bajo la pintura y tres construidos encima; los resultados confirman que la obra tiene entre 17 500 y 17 100 años, probablemente alrededor de 17 300 años”.
Implicaciones culturales
El Dr. Sven Ouzman, de la School of Social Sciences de la Universidad de Western Australia y co‑investigador del proyecto, señaló que la pintura aporta una visión más profunda de la historia cultural indígena.
“Esta imagen icónica del canguro se asemeja visualmente a pinturas rupestres de las islas del Sudeste Asiático, datadas en más de 40 000 años, lo que sugiere un vínculo cultural y apunta a la posibilidad de arte rupestre aún más antiguo en Australia”.
Cissy Gore‑Birch, presidenta de la Corporación Aborigen Balanggarra, destacó la importancia de combinar el conocimiento tradicional con la ciencia occidental para preservar la historia y la identidad cultural de Australia.
“Es fundamental que el saber y las historias indígenas no se pierdan y continúen transmitiéndose a futuras generaciones. La datación de esta pintura, la más antigua conocida en un refugio rocoso australiano, tiene gran significado para los pueblos aborígenes y para toda la nación”.
Próximos pasos
El equipo planea crear una escala cronológica detallada para el arte rupestre aborigen de Kimberley, datando otros nidos de avispas que estén en contacto con distintas capas estilísticas, con el fin de precisar cuándo iniciaron y concluyeron los diferentes periodos artísticos.
Referencias
University of Melbourne / Finch, D., Gleadow, A., Hergt, J. et al. Ages for Australia’s oldest rock paintings. Nat Hum Behav (2021). doi.org/10.1038/s41562-020-01041-0