Marco histórico
La discriminación y segregación contra los afroamericanos en los estados del sur de EE. UU. se institucionalizó mediante las llamadas leyes de Jim Crow, vigentes desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.
Ámbitos de segregación y discriminación
- Espacios públicos: los afroamericanos no podían usar los mismos servicios que los blancos: escuelas, restaurantes, hoteles, teatros, baños, transporte y demás instalaciones.
- Educación: los niños negros asistían a escuelas separadas, crónicamente subfinanciadas y de menor calidad que las de los blancos.
- Empleo: se les reservaban trabajos mal pagados y rutinarios, con escasas oportunidades de ascenso.
- Derecho al voto: se imponían impuestos electorales, pruebas de alfabetización, primarias exclusivamente blancas, cláusulas de abuelo y otras barreras para impedir su voto.
- Vivienda: se les prohibía vivir en ciertos barrios y se les confinaba a comunidades segregadas.
- Transporte: se les asignaban asientos separados en autobuses, trenes y otros medios públicos.
- Violencia racial: enfrentaban amenazas constantes, linchamientos y asesinatos con impunidad.
Leyes discriminatorias complementarias
- Leyes anti‑miscigenación: prohibían el matrimonio interracial.
- Códigos negros: limitaban la movilidad y el empleo de los afroamericanos.
- Leyes de vagancia: se utilizaban para arrestar a personas negras por infracciones menores y obligarlas a trabajos forzados.
- Leyes de Jim Crow: establecían la segregación en instalaciones públicas, transporte y otros aspectos de la vida cotidiana.
Fin de la era Jim Crow
El movimiento por los derechos civiles, surgido a mediados del siglo XX, cuestionó y desmanteló gradualmente este sistema de supremacía blanca, sentando las bases para una mayor igualdad racial y el reconocimiento de los derechos civiles de los afroamericanos.