Destrucción económica y de infraestructura
La guerra dejó al Sur con una economía totalmente arrasada y una infraestructura en ruinas. La mayoría de sus ciudades fueron destruidas y el sistema de transporte quedó paralizado.
Pérdida de población y talento
La población sufrió una fuerte disminución; muchos de los trabajadores más educados y calificados emigraron al Norte o a Europa en busca de oportunidades.
Consecuencias a largo plazo
Ante la falta de recursos y mano de obra, el Sur no pudo reactivar su economía y permaneció sumido en la pobreza durante varias décadas posteriores al conflicto.