Un hallazgo sin precedentes
En el valle de Culebras, cerca de Huarmey, arqueólogos peruanos de la PUCP y especialistas de la Universidad de Varsovia han desenterrado una cámara funeraria que alberga 63 momias y más de mil piezas de oro, plata y otros materiales preciosos. El proyecto, que comenzó en 2002, culminó con el descubrimiento de la tumba imperial Wari, la primera hallada en estado íntegro.
El contexto de la excavación
Según el profesor Krzysztof Makowski, asesor científico del proyecto, el trabajo en el área se inició en 2002, pero fue en 2010 cuando se trasladó al llamado “Castillo de Huarmey”, un sitio nunca excavado sistemáticamente antes. La colaboración con la Universidad de Varsovia surgió a partir de seminarios de posgrado impartidos por Makowski, y contó con la participación de Milosz Giersz, director del proyecto, y Roberto Pimentel, co‑director y egresado de la PUCP.
Reevaluación de la cultura local
Inicialmente se pensó que la zona pertenecía a la cultura Moche, pero la arquitectura del complejo reveló rasgos distintivos de la cultura Wari. La pirámide, construida con adobe del norte, se sostiene mediante vigas de madera de siete metros y sus escalones están recubiertos de piedra al estilo andino. Al pie de la pirámide se halló un palacio con muros altos, porches, plataformas, rampas y plazas, indicando la presencia de un importante centro político.

El mausoleo
La excavación conjunta de arqueólogos y bioantropólogos peruanos y polacos reveló una cámara funeraria donde se encontraron 63 haces de momias de mujeres nobles, depositados según un ritual montañoso. Cada momia pertenecía a una línea importante de la élite Wari y estaba acompañada de orejeras de madera finamente trabajadas y recubiertas de metales preciosos. Tres de ellas, presumibles reinas, se encontraban en pequeñas cámaras tipo cubículo, rodeadas de cofres de caña con objetos de tejido, telares tallados y orejeras incrustadas de piedras semipreciosas. También se recuperaron vasijas, cerámicas, un kero esculpido similar al de Huamanga, quemadores de cal y artefactos de madera, cobre, oro y plata.

Planes futuros
Aunque se necesita material para fechar con precisión la tumba, Makowski estima que los objetos datan entre 750 y 850 d.C. El siguiente paso será un intenso trabajo de análisis genético para determinar la relación entre estas mujeres y compararlas con otras poblaciones funerarias. Gracias al apoyo de diversas instituciones, se espera exponer los hallazgos el próximo año y, a largo plazo, crear un museo en el sitio.
Este descubrimiento podría arrojar luz sobre el papel político de las mujeres en el Imperio Wari y sobre su modelo de gobierno, que respetaba a los gobiernos locales en lugar de imponer bastiones administrativos.
Fuente: puntoedu.pucp.edu.pe