En el Sur
La mayoría de los blancos sureños apoyaba la secesión, pues consideraban que preservar la esclavitud y el modo de vida del Sur justificaba la ruptura. Sentían que el gobierno federal invadía sus derechos estatales y que separarse era necesario para proteger sus intereses.
En el Norte
En el Norte predominaba la oposición. La secesión se veía como una rebelión contra la autoridad legítima del gobierno federal. La mayoría defendía la preservación de la Unión y consideraba la esclavitud una institución moralmente repugnante que debía abolirse.
Demócratas del Norte
Algunos demócratas del Norte mostraban simpatía por la causa sureña, sobre todo en los estados limítrofes donde la esclavitud seguía vigente. Sin embargo, incluso entre ellos, la mayor parte se oponía a la secesión.
Perspectiva internacional
El mundo también estaba dividido. Naciones como Gran Bretaña y Francia adoptaron una postura neutral, mientras que España, entre otras, brindó apoyo abierto a la Confederación.
En conclusión, la opinión sobre la secesión del Sur era compleja y variada, con fuertes divisiones tanto dentro del propio Sur como en todo el país.