Antes del ataque a Pearl Harbor, EE. UU. intentó evitar un conflicto con Japón mediante diversas medidas diplomáticas, económicas y militares.
1. Sanciones económicas
Washington impuso restricciones comerciales y bloqueos de recursos estratégicos, como el petróleo, para presionar a Japón y frenar su expansión en China y el sudeste asiático.
2. Ley de Préstamo‑Arriendo
El programa de Préstamo‑Arriendo de 1941 canalizó ayuda militar y económica a los aliados, pero se negó a suministrar asistencia a Japón debido a su política agresiva.
3. Refuerzo militar en el Pacífico
Se desplegaron portaaviones, acorazados y otras unidades navales en Hawái y Filipinas con el objetivo de disuadir cualquier agresión japonesa.
4. Intentos diplomáticos
El secretario de Estado Cordell Hull mantuvo conversaciones con el embajador japonés Kichisaburō Nomura, buscando compromisos que redujeran las tensiones.
5. Memorándum Clark
En noviembre de 1941 el Departamento de Guerra emitió el llamado “Memorándum Clark”, que describía medidas de vigilancia y preparación frente al creciente militarismo japonés.
6. Intercepción de comunicaciones japonesas
Estados Unidos había desarrollado capacidades para interceptar y descifrar mensajes diplomáticos y militares japoneses, aunque el alcance real de esa información y su influencia en la toma de decisiones sigue siendo debatido por los historiadores.
A pesar de estos esfuerzos, la diplomacia fracasó y los errores de cálculo de ambas partes culminaron en el sorpresivo ataque del 7 de diciembre de 1941, que arrastró a EE. UU. a la Segunda Guerra Mundial.