Historia de Sudamérica

¿Cómo influyó la Revolución Cubana en la política interna y externa?

Política interna

El gobierno cubano se volvió más centralizado y autoritario. Antes de la revolución, Cuba disfrutaba de cierta libertad democrática. Tras el triunfo de Castro, el poder se concentró en sus manos y en su círculo cercano, proceso que se aceleró tras la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, reforzando la represión de la disidencia.

Se nacionalizó la economía. La mayor parte del sector productivo estaba bajo control de empresas extranjeras. Entre 1959 y principios de los años 60, el régimen tomó el control de esas compañías, colocando la economía bajo la dirección del Estado para financiar programas sociales.

Se ampliaron los sistemas de educación y salud. La alfabetización pasó de alrededor del 76 % a casi el 100 % en la década de 1960, y la atención médica se extendió a toda la población, convirtiéndose en un modelo de salud pública en la región.

Se fortaleció el aparato militar. Ante la amenaza de intervenciones extranjeras, especialmente de EE. UU., Cuba incrementó sus fuerzas armadas, alcanzando su mayor capacidad a mediados de los años 60.


Política exterior

Alianza con la Unión Soviética. La Revolución buscó un aliado ideológico y estratégico; la relación con Moscú se convirtió en un pilar de la política exterior cubana y en una fuente constante de tensión con Estados Unidos.

Apoyo a movimientos revolucionarios. Cuba ofreció entrenamiento militar, armas y asesoría a grupos insurgentes en América Latina, África y Asia, lo que incrementó su influencia pero también generó fricciones con Washington.

Membresía en el Movimiento de Países No Alineados. A partir de 1975, Cuba se integró al bloque de naciones que buscaban mantener la independencia frente a las superpotencias, lo que le permitió ejercer una política exterior más autónoma.