A lo largo de la historia, los tiranos han sido destronados de diversas formas. A continuación se describen los métodos más habituales.
Asesinato
El asesinato, ya sea perpetrado por un individuo o por una conspiración, es una de las formas más frecuentes de eliminar a un dictador.
Golpe de Estado
Un golpe de Estado implica la toma repentina y violenta del poder, generalmente ejecutada por las fuerzas armadas o por otro grupo con gran influencia.
Levantamiento popular
Cuando la población se organiza en masa contra el régimen opresivo, pueden surgir protestas y revueltas que culminan en la caída del gobierno.
Intervención extranjera
Una potencia extranjera puede intervenir militar o políticamente para derrocar a un tirano, motivada por la defensa de derechos humanos o intereses estratégicos.
Colapso económico
Una crisis económica profunda genera descontento generalizado y disturbios, lo que a menudo desemboca en la pérdida del poder del gobernante.
Desastres naturales
Los desastres naturales pueden agravar la situación social y económica, provocando protestas masivas que contribuyen al derrocamiento del tirano.