Contexto histórico
Durante la Segunda Guerra Mundial, Europa del Este estuvo marcada por una gran variedad de regímenes: gobiernos democráticos, monarquías, estados títeres bajo la ocupación nazi y, al final del conflicto, la instauración de regímenes comunistas alineados con la Unión Soviética.
Regímenes comunistas surgidos al final de la guerra
Tras la liberación de la zona por el Ejército Rojo, varios países establecieron repúblicas populares bajo la influencia del Partido Comunista. A continuación se enumeran los principales Estados que adoptaron este modelo y sus periodos de existencia:
- República Popular de Albania (1944‑1991)
- República Popular de Bulgaria (1946‑1990)
- República Checa y Eslovaca (1948‑1960) y República Socialista Checoslovaca (1960‑1990)
- República Democrática Alemana (RDA) (1949‑1990)
- República Popular Húngara (1949‑1989)
- República Popular de Polonia (1944‑1990)
- República Popular Rumana (1947‑1965) y República Socialista de Rumanía (1965‑1989)
- República Federal Socialista de Yugoslavia (1943‑1992)
Estos países formaron posteriormente el Pacto de Varsovia, la contrapartida militar del bloque occidental liderado por la OTAN.