Productos intercambiados
Pelajes: Los abrigos de castor, nutria y visón eran muy demandados en Europa para confeccionar ropa, sombreros y otros artículos.
Pieles de nutria marina: Consideradas de la más alta calidad, estas pieles impulsaron la exploración europea del noroeste del Pacífico.
Hierbas y plantas medicinales: Las Primeras Naciones compartieron su profundo conocimiento de plantas curativas, lo que despertó el interés de los colonizadores por nuevos tratamientos.
Alimentos: Se intercambiaron carnes y pescados secos, así como otras provisiones esenciales para sobrevivir en climas duros.
Canoas y embarcaciones: Expertas en la construcción de canoas, las Primeras Naciones vendían estas naves, vitales para el transporte y el comercio interior.
Esclavos: En algunos casos, también se comercializaban personas que eran enviadas al Caribe para trabajar en plantaciones de azúcar y tabaco.