Los movimientos bhakti se centraron en fomentar una conexión personal profunda y devoción (bhakti) hacia una deidad elegida o el ser supremo.
Su objetivo principal era ofrecer a cada individuo un camino espiritual que condujera a la salvación y a la liberación del ciclo de renacimientos (samsara), a través de prácticas como el canto, los cánticos devocionales, la meditación, el yoga y el servicio desinteresado.
Estos movimientos buscaban hacer la religión accesible a la gente común, empleando lenguas vernáculas en lugar del sánscrito, y destacaban la importancia de la fe, el amor y la entrega total.