El Parlamento Largo y la Guerra Civil Inglesa
En 1642 el rey Carlos I de Inglaterra ordenó que tropas ingresaran a la Cámara de los Comunes para arrestar a cinco miembros del Parlamento. Este acto desencadenó la Guerra Civil Inglesa, un conflicto que se prolongó hasta 1651, culminando con la ejecución de Carlos I y la creación de la Commonwealth.
Antecedentes
A principios del siglo XVII, Inglaterra funcionaba como una monarquía constitucional, en la que el rey compartía el poder con el Parlamento. Sin embargo, crecían las tensiones: el monarca buscaba ampliar su autoridad, mientras que los diputados intentaban limitarla.
En 1640 el Parlamento aprobó una serie de leyes para restringir al rey, entre ellas la Ley Trienal, que obligaba a convocar sesiones al menos cada tres años, y la Ley de Habeas Corpus, que protegía a los ciudadanos contra detenciones arbitrarias.
Carlos I se negó a aceptar esas normas y trató de gobernar sin la presencia del Parlamento. Fue entonces, en 1642, cuando envió tropas al recinto para capturar a los cinco parlamentarios críticos con su gobierno.
La Guerra Civil Inglesa
Los parlamentarios, liderados por Oliver Cromwell, derrotaron a los realistas, encabezados por el propio Carlos I, en la Primera Guerra Civil (1642‑1646). El rey fue capturado y ejecutado en 1649, y se estableció la Commonwealth de Inglaterra.
La Commonwealth funcionó como una república bajo el liderazgo de Cromwell, quien ostentó el título de Lord Protector. Tras su muerte en 1658, el régimen colapsó y, en 1660, se restauró la monarquía con Carlos II al trono.
Consecuencias
La Guerra Civil dejó una huella profunda en la historia inglesa. Además de la ejecución del monarca y la breve experiencia republicana, el conflicto impulsó el desarrollo de nuevas ideas políticas, como los derechos individuales y la separación entre iglesia y Estado.