Introducción
El apaciguamiento, política que consiste en ceder a un poder agresivo para evitar la guerra, sigue siendo un tema controvertido en la política británica. Existen argumentos sólidos tanto a favor como en contra.
Argumentos a favor del apaciguamiento
Evitar la guerra
Se sostiene que ceder a un agresor puede impedir un conflicto armado. En los años treinta Gran Bretaña esperó que, al conceder a Hitler el Sudetenland, se evitara una invasión del resto de Checoslovaquia y, con ello, una guerra mundial.
Ganancia de tiempo para la preparación
Otro punto a favor es que el apaciguamiento brinda tiempo para reforzar las fuerzas armadas. El Reino Unido utilizó el periodo de relativa calma para reconstruir la Royal Air Force y preparar al ejército para un posible enfrentamiento.
Argumentos en contra del apaciguamiento
Fomenta la agresión
Conceder a un agresor puede avivar su apetito expansionista. En el caso de Hitler, las concesiones británicas lo incitaron a continuar con la invasión de Checoslovaquia, Polonia y gran parte de Europa.
Falsa sensación de seguridad
Creer que se puede contener a un agresor mediante concesiones puede llevar a la complacencia. Gran Bretaña, al apaciguar a Hitler, le dio la impresión de que no habría resistencia, lo que alimentó la creencia nazi de que la conquista de Gran Bretaña sería sencilla.
Conclusión
Los argumentos a favor y en contra del apaciguamiento son contundentes, pero la historia muestra que, en el caso británico, la política no logró evitar la Segunda Guerra Mundial. No obstante, es posible que bajo otras circunstancias el apaciguamiento pudiera resultar efectivo.