Orígenes y expansión del reino
El Reino de Burundi fue un Estado tradicional de África Oriental que hoy corresponde a la República de Burundi. Antes del siglo XVII, el pueblo pastoral tutsi había impuesto su dominio sobre los agricultores hutu de la región.
Durante el reinado aproximado de 1675‑1705, el mwami (rey) Ntare Rushatsi (I) amplió su autoridad desde la zona central de Nkoma hacia las regiones vecinas de Bututsi, Kilimiro y Buyenzi.
Posteriormente, el rey Ntare II Rugaamba (c. 1795‑1852) conquistó territorios adicionales, ocupando partes de la actual zona sur de Ruanda y del oeste de Tanzania.


Organización política y crisis del siglo XIX
El reino estaba descentralizado: los príncipes locales gozaban de una semi‑autonomía y las disputas por la sucesión real eran frecuentes. Estas rivalidades se intensificaron a finales del siglo XIX; para 1900, el sucesor de Ntare II, Mwezi Kisabo, apenas controlaba la mitad del territorio tradicional.
Periodo colonial y camino a la independencia
En 1890 Burundi pasó a formar parte de los reclamos del Deutsch‑Ostafrika, aunque nunca fue ocupado por los alemanes. Durante la Primera Guerra Mundial, Bélgica tomó el control del territorio desde el Congo vecino y, tras el conflicto, lo administró junto a Ruanda bajo un mandato de la Sociedad de Naciones, que luego se convirtió en un territorio fiduciario de la ONU (Rwanda‑Urundi).
Tras la Segunda Guerra Mundial, los burundeses intensificaron su lucha por la autonomía, logrando la independencia en 1962.
