El condensador de Watt
El condensador fue la innovación clave que transformó la máquina de vapor en el siglo XVIII. Introducido por James Watt, permitió condensar el vapor después de su paso por el cilindro y devolverlo al calderín para reutilizarlo.
Antes de su incorporación, el motor desperdiciaba gran parte del calor en la fase de escape, lo que obligaba a consumir más combustible. Al reciclar el vapor, el condensador redujo notablemente el gasto de combustible, generó importantes ahorros y elevó la eficiencia global del motor.
Además, al crear un vacío más intenso dentro del cilindro, aumentó la potencia y el rendimiento del motor.
Esta mejora abrió la puerta al uso masivo de la máquina de vapor en la industria textil, la minería, el transporte y otras áreas, convirtiéndose en un pilar de la Revolución Industrial y en un motor de productividad y avances tecnológicos.