Origen y condiciones de los sirvientes contratados
En los siglos XVII y XVIII, la mayoría de los sirvientes contratados que arribaban a las colonias americanas eran cristianos, predominando los protestantes y, en menor número, los católicos romanos.
Protestantes
Los sirvientes protestantes, procedentes de Inglaterra, Escocia, Irlanda, Alemania y Francia, solían llevar sus Biblias y libros religiosos. En la mayoría de las colonias se les permitía ejercer su fe libremente, asistiendo a iglesias anglicanas, presbiterianas o bautistas según su origen.
Católicos
Los católicos enfrentaban mayores limitaciones, ya que el catolicismo no estaba reconocido oficialmente en la mayoría de las colonias británicas. Sin embargo, muchos practicaban su religión en privado, reuniéndose en hogares o en pequeños grupos discretos.
Aunque las restricciones variaban según la colonia, tanto protestantes como católicos compartían la misma condición: trabajar un número determinado de años a cambio del pasaje a América.