Descubrimientos arqueológicos

El hombre de Cro‑Magnon sufría de neurofibromatosis y tenía nódulos faciales

Un rostro inesperado para el hombre de Cro‑Magnon

Un equipo francés liderado por los investigadores Philippe Charlier y Antoine Balzeau ha concluido que el famoso "hombre de Cro‑Magnon" padecía neurofibromatosis tipo 1, una enfermedad genética que produce nódulos visibles en la piel y tumores benignos en los nervios periféricos.

El hombre de Cro‑Magnon sufría de neurofibromatosis y tenía nódulos faciales

Reconstrucción digital 3D del rostro de Cro‑Magnon 1 y sus lesiones.

Reevaluación del cráneo Cro‑Magnon 1

En el marco del 150.º aniversario del hallazgo del esqueleto en la Dordogne, investigadores de la Universidad de Versalles‑Saint‑Quentin y del departamento de prehistoria del Musée de l'Homme en París reexaminaron el cráneo conocido como Cro‑Magnon 1, conservado en el museo. Utilizando escáneres micro‑CT y comparándolo con colecciones anatómicas y patológicas, identificaron una lesión en la frente que correspondía a un neurofibroma que había erosionado el hueso, y daños en el conducto auditivo interno izquierdo, probablemente provocados por otro tumor.

Según los autores, el individuo era portador de la enfermedad de Recklinghausen, una condición genética que genera tumores benignos y que, en la época, habría supuesto una significativa carga social.

De la evidencia al rostro

Una vez confirmada la patología, Charlier solicitó la colaboración de Philippe Froesch (Visualforensic), reconocido por sus reconstrucciones faciales 3D de personajes históricos como el rey Enrique IV, Maximilien Robespierre y Thomas Cranmer. Froesch combinó datos de antropología física y medicina forense para crear una representación digital del rostro de Cro‑Magnon 1.

El hombre de Cro‑Magnon sufría de neurofibromatosis y tenía nódulos faciales

Reconstrucción virtual 3D del rostro de Cro‑Magnon 1 a partir de su cráneo, conservado en el Musée de l'Homme, París. © Visualforensic

¿Quién era Cro‑Magnon 1?

De los cinco esqueletos hallados en el siglo XIX en la cueva de Les Eyzies‑de‑Tayac (Dordogne), solo el de Cro‑Magnon 1 estaba completo. Los análisis indican que era un hombre de unos cuarenta años, de contextura alta y perteneciente a la cultura gravetiana, cronológicamente situada entre el aurignaciano y el solutrense (aproximadamente entre -31 000 y -22 000 años).

Su estudio revela que, además de ser anatómicamente moderno, presentaba múltiples patologías, entre ellas la neurofibromatosis que le dejó la cara cubierta de nódulos y dejó marcas óseas en el cráneo.