Descubrimientos arqueológicos

La Piedra de Palermo y los siete fragmentos que guardan el texto histórico más antiguo de Egipto

Origen y descubrimiento

En 1859 el abogado siciliano Ferdinand Guidano adquirió una losa de basalto negro con jeroglíficos egipcios. Probablemente la compró en un mercado de antigüedades de El Cairo, aunque su procedencia exacta sigue sin conocerse. En 1877, tras la muerte de Guidano, su familia donó la piedra al Museo Arqueológico de Palermo, donde permanece hasta hoy.

Pasó desapercibida durante años hasta que, en 1895, el arqueólogo suizo Édouard Naville, de visita en el museo, reconoció su importancia: era un fragmento de los Anales Reales del Antiguo Reino de Egipto. De los siete fragmentos originales, cinco están en el Museo Egipcio de El Cairo, uno pertenece al Petrie Museum de la University College London y la Piedra de Palermo es el fragmento más conocido.

La Piedra de Palermo y los siete fragmentos que guardan el texto histórico más antiguo de Egipto

Procedencia de los fragmentos

El origen exacto de ninguno de los fragmentos se conoce; no se sabe dónde ni quién los encontró. Se sospecha que provienen de algún sitio arqueológico egipcio aún no identificado, posiblemente de Heliópolis (actual barrio de El Cairo) o de un templo en Menfis.

Características de la estela

Los fragmentos forman parte de una estela que data aproximadamente de 2430‑2280 a.C. (algunos autores la sitúan en el siglo VI a.C. como copia de un original anterior). Tras su traducción en 1902 por Heinrich Schäfer, reveló una lista de los reyes de Egipto desde la Primera Dinastía (≈3150‑2890 a.C.) hasta el inicio de la Quinta Dinastía (≈2392‑2283 a.C.), con los acontecimientos más relevantes de cada año de reinado.

La Piedra de Palermo y los siete fragmentos que guardan el texto histórico más antiguo de Egipto

Se trata del texto histórico más antiguo que se conserva de Egipto y constituye una fuente clave para entender el Período del Antiguo Reino, permitiendo confirmar hipótesis y establecer con precisión la sucesión de dinastías.

Antes de romperse en los siete fragmentos conocidos (y varios aún perdidos), la estela medía unos 60 cm de alto por 2,1 m de ancho. La pieza conocida como Piedra de Palermo tiene forma irregular, mide 43,5 cm de alto, 25 cm de ancho y 6,5 cm de espesor.

La inscripción está distribuida en seis franjas horizontales de jeroglíficos (leídos de derecha a izquierda). La primera lista los nombres de los reyes predinásticos del Bajo Egipto; las siguientes, en dos registros, enumeran los reyes y los acontecimientos anuales de los faraones de la primera a la cuarta dinastía, en orden cronológico.

Comienza con el último año de un faraón de la Primera Dinastía cuyo nombre se ha perdido, probablemente Narmer o Aha. El texto continúa por el reverso, cubriendo los reinados hasta Neferirkare, tercer gobernante de la Quinta Dinastía. Junto a cada faraón aparece también el nombre de su madre.

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La inscripción también registra datos como la altura anual de la crecida del Nilo y la inundación resultante, festivos, impuestos, censo de ganado, guerras, creación de estatuas de dioses y reyes, y la fundación de templos, dominios y ciudades.

Cada lista finaliza indicando el año de fallecimiento del rey. Sin embargo, el conteo para el sucesor no comienza en el año de su asunción, sino en el año de su coronación.

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El hecho de que la inscripción esté escrita en ambos lados sugiere que no estaba destinada a colocarse en una pared, sino que probablemente formó parte de una estela erigida en el templo principal de la capital (Menfis), donde se anotaban los anales de los soberanos del trono de Horus. Sería, pues, un documento político semejante a las listas reales que más tarde aparecieron en santuarios como Abydos y Karnak.

Esta hipótesis se refuerza porque algunos reinados no aparecen en la estela, quizás considerados ilegítimos. Además, concuerda con testimonios de Heródoto y Diodoro de Sicilia, quienes afirmaron que los templos conservaban la historia de la realeza egipcia desde sus orígenes míticos, permitiendo a los sacerdotes consultar esos registros.

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Faraones citados en la piedra

Anverso:

  • Periodo predinástico: Mejet, Wadynar, Neheb, Tiu, Tyesh, Jaau, Seka
  • Primera Dinastía: Aha, Dyer, Dyet, Den
  • Segunda Dinastía: Nynecher, Khasekhemwy
  • Tercera Dinastía: Djoser
  • Cuarta Dinastía: Seneferu

Reverso:

  • Tercera Dinastía: Huny
  • Cuarta Dinastía: Shepseskaf
  • Quinta Dinastía: Userkaf, Sahura, Neferirkare