Un hallazgo inesperado en Megido
En 2016, arqueólogos israelíes desenterraron la tumba 50, un sepulcro de una familia de alto rango en la antigua ciudad de Megido, situada en la llanura de Jezreel, en el norte de Israel. La zona es famosa por ser, según el libro del Apocalipsis, el escenario del futuro Armagedón.
Dentro de una cámara subterránea datada en el 1600 a.C., se hallaron nueve cuerpos y, entre ellos, tres individuos rodeados de ricos ajuares, entre los que destacaba un torc de oro, y un conjunto de tres ánforas funerarias de unos 3 600 años de antigüedad.
Detección de compuestos de vainilla
Los restos de los vasos fueron analizados mediante cromatografía y espectrometría de masas. Además del aceite de oliva, los estudios revelaron la presencia de vanilina y 4‑hidroxi‑bencaldehído, dos de los principales componentes químicos de la vainilla.
Este descubrimiento cuestiona la idea tradicional de que la vainilla proviene exclusivamente de América y que su introducción en el Viejo Mundo se dio con la conquista española del siglo XVI.
¿De dónde vino la vainilla?
La investigadora Vanessa Linarès, del Departamento de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv, presentó una hipótesis en la reunión de la American Schools of Oriental Research (ASOR) en Denver (12 de noviembre de 2018). Propuso que los compuestos hallados podrían corresponder a especies de vainilla originarias de otras regiones:
- V. polylepis (África Oriental);
- V. albidia (India);
- V. undiflora (Sureste de Asia).
Según esta teoría, aceites aromáticos o vainilla de estas especies podrían haber llegado a Megido a través de caravanas y rutas comerciales que conectaban el Levante con Mesopotamia, Asiria o Persia, siglos antes de la llegada de los españoles.
Importancia del hallazgo
El hallazgo sugiere que los pueblos de la Edad del Bronce del Oriente Próximo mantenían contactos mucho más amplios con regiones lejanas de lo que se pensaba. La presencia de una especia tan valiosa como la vainilla en una tumba de la élite cananea indica que pudo haber sido utilizada con fines rituales o de conservación.




*El yacimiento de Megido estuvo habitado de forma continua desde el 6.º milenio a.C. hasta su abandono bajo los persas en el siglo V a.C.