Descubrimientos arqueológicos

El último secreto del chamán de Bad Dürrenberg

Hace unos 8 500 años, la llamada “chamán de Bad Dürrenberg” fue sepultada con una sorprendente abundancia de objetos. Descubierta en 1934 en Bad Dürrenberg (Alemania), la tumba ha vuelto a ser objeto de estudio y, recientemente, los arqueólogos han hallado lo que antes se había pasado por alto: los restos de un ciervo.

Un hallazgo misterioso: el ciervo en la tumba

85 años después de la excavación original, un equipo dirigido por Susanne Friederich del Landesamt für Denkmalpflege y Archäologie de Sajonia‑Anhalt volvió a examinar la fosa. Al analizar los bordes y el relleno, recuperaron pequeños fragmentos óseos que resultaron ser los restos de un ciervo, algo que los excavadores de 1934 no habían detectado en sus 24 horas de trabajo.

“Detuvimos inmediatamente la excavación para estudiar estos restos con el máximo cuidado”, explicó Friederich.

Los fragmentos fueron empaquetados y enviados al laboratorio para un análisis que podría tardar varios meses, con el objetivo de entender el significado ritual del ciervo en la sepultura.

El último secreto del chamán de Bad Dürrenberg

Fragmentos óseos del ciervo hallados en la tumba del “chamán de Bad Dürrenberg”. © Erika Hunold, Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie Sachsen-Anhalt. Reproducción prohibida.

Riqueza de la sepultura

La fosa estaba revestida completamente con ocre rojo y constituía una doble sepultura. La mujer, estimada entre 25 y 35 años, fue enterrada en posición sentada con un bebé de 4‑6 meses entre sus piernas. Sobre ella se depositó una impresionante colección de objetos:

  • ~30 puntas de flecha de sílex guardadas en un hueso de grulla.
  • ≈100 fragmentos óseos de ciervo rojo.
  • ≈50 dientes colgantes de uro, bisonte de la estepa, corzo, jabalí, castor y 65 fragmentos de caparazón de tortuga de agua dulce.
  • Conchas de mejillones y ostras perlíferas.
  • Collares de dientes perforados, un hacha pulida de guijarro de río y dos fragmentos de cráneos de ciervo con astas.
  • Un brazalete en la muñeca derecha compuesto por pequeñas piedras, vértebras de pescado, turquesa, una garra felina y delicadas conchas.
El último secreto del chamán de Bad Dürrenberg

Representación artística del “chamán de Bad Dürrenberg”. Karol Schauer. Uso exclusivo de Sciences et Avenir. Reproducción prohibida.

Hipótesis chamánica basada en anomalías anatómicas

Estudios publicados en 2006 en el International Journal of Osteoarchaeology describen varias anomalías óseas en la mujer: una deformación en el arco posterior del atlas y una ampliación del foramen magno. Estas alteraciones podrían haber provocado síntomas neurológicos, como ataxia o episodios de trance, que en la época prehistórica se interpretaron como posesión o poderes especiales.

Se cree que la mujer pudo haber sido considerada una figura ritual, un chamán, y que los objetos y el ciervo forman parte de ofrendas destinadas a acompañarla en la otra vida.

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Materiales recientes del estudio del “chamán de Bad Dürrenberg”. © Johanna Kleinecke, Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie Sachsen-Anhalt.

El Mesolítico europeo

Hace unos 8 000 años, el fin de la última glaciación provocó el deshielo de los Alpes y Escandinavia, el aumento del nivel del mar y la expansión de densos bosques de pinos, avellanos y robles. Este clima templado dio origen al Mesolítico, un periodo intermedio entre el Paleolítico y el Neolítico, durante el cual vivió la chamán de Bad Dürrenberg.

El descubrimiento del ciervo y la riqueza de los ajuares confirman la complejidad ritual de las sociedades mesolíticas y anticipan nuevos hallazgos una vez se reanuden las excavaciones post‑pandemia.