Valor de los esclavos según sus habilidades
En la antigüedad, los esclavos que poseían conocimientos técnicos o artísticos eran los más cotizados. Aquellos que dominaban oficios como la carpintería, la herrería y la albañilería tenían un valor especialmente alto.
Los esclavos con formación médica también eran muy apreciados, ya que podían atender a los enfermos y heridos de sus amos.
En algunos casos, los talentos artísticos –pintura, escultura o música– añadían aún más valor, pues contribuían al prestigio y la cultura del propietario.
En resumen, la especialización determinaba el precio de un esclavo en el mercado.