Los habitantes de la Edad de Piedra empleaban una variedad de materiales para confeccionar sus herramientas, como piedra, madera, hueso y asta. Cada uno de ellos se trabajaba mediante técnicas de percusión, tallado, raspado o pulido, según sus propiedades.
Materiales más comunes
- Piedra: era el recurso más frecuente por su dureza y resistencia. Se utilizaban tipos como sílex, pedernal, cuarcita, jaspe y obsidiana para fabricar cuchillos, raspadores, puntas de lanza y perforadores.
- Madera: fácil de moldear, servía para fabricar lanzas, arcos, flechas, palos de cavar y mangos de otras herramientas.
- Hueso: material sólido y flexible, empleado en agujas, punzones, anzuelos y arpones.
- Asta (cornamenta): dura y resistente, se usaba para puntas de lanza, flechas, anzuelos y otros implementos de caza.
Con estos recursos, los grupos prehistóricos lograron crear un amplio abanico de herramientas que les permitieron cazar, recolectar y adaptarse a entornos difíciles, garantizando su supervivencia y desarrollo.