No existe un isótopo estable llamado carbono‑16. El isótopo más pesado que se encuentra de forma estable es el carbono‑14.
El carbono‑14 fue identificado por primera vez en 1934 por Ernest Lawrence y su equipo en la Universidad de California, Berkeley. Este descubrimiento abrió la puerta a numerosas aplicaciones, como la datación por radiocarbono.
En cambio, los isótopos más ligeros o más pesados que el carbono‑14 son extremadamente inestables y sólo se han observado en experimentos de alta energía, con vidas medias de fracciones de segundo.