Introducción
Con las travesuras de Max y Moritz, Wilhelm Busch alcanzó fama mundial. No solo escribió los versos y las letras, sino que también los ilustró y pintó. Nació en Wiedensahl el 15 de abril de 1832.
«Max y Moritz», los primeros cómics
Las historias tragicómicas de los dos pilluelos supusieron el gran salto artístico de Busch a mediados del siglo XIX y le valieron el reconocimiento como inventor del cómic. Sin embargo, el autor no se enriqueció con el éxito mundial de estas historias.
Lealtad a Baja Sajonia
Busch pasó casi 60 años entre Porta Westfalica y el lago Steinhuder Meer. El museo Wilhelm‑Busch‑Land en Wiedensahl muestra que buscaba la tranquilidad del paisaje más que la cercanía de la gente. Ese entorno inspiró sus relatos visuales cargados de humor negro.
Amistad con el hijo del molinero
A los nueve años, Wilhelm, el mayor de siete hermanos, fue enviado a vivir con su tío en Ebergötzen, cerca de Göttingen. Allí aprendió a dibujar y pintar de la mano del pastor, junto a su amigo, el hijo del molinero, figura que reaparecerá en sus caricaturas satíricas.
Estudios en Hannover y en Düsseldorf
Su padre quiso que estudiara ingeniería mecánica, y el joven asistió tres años a la Escuela Politécnica de Hannover. Después decidió seguir su verdadera pasión: la pintura. Estudió en la Academia de Arte de Düsseldorf y, más tarde, en Amberes, donde quedó fascinado por los maestros flamencos y neerlandeses del Siglo de Oro.
Primeros dibujos satíricos
En sus veintitantos años enfermó de tifus y regresó a Wiedensahl, donde dibujó la naturaleza y recopiló leyendas y canciones populares. Más tarde se trasladó a la Real Academia Bávara de Múnich, se unió al grupo “Jung München” y conoció al editor Kaspar Braun, quien le ofreció publicar sus obras satíricas Las hojas voladoras y Bocetos de Múnich.
Los derechos de «Max y Moritz»
En 1865, a los 32 años, se publicó Max und Moritz. El libro se tradujo a más de 200 idiomas, pero Busch vendió los derechos a Braun por una suma mínima. El editor se hizo rico; sólo décadas después Busch recibió una compensación que donó a los más necesitados.
Regreso a Wiedensahl y últimos años
A los 40 años regresó a su tierra natal y vivió en la casa del párroco junto a su hermana Fanny. Continuó viajando, especialmente a Italia y los Países Bajos, y mantuvo un estudio en Múnich. Allí creó cuentos como Hans Huckebein, La valiente hija del molinero y Schnurrdiburr o las abejas, además de numerosos paisajes.
Obras posteriores y autobiografía
En la década de 1890 publicó El sueño de Eduard (1891) y La mariposa (1895). En 1893 escribió su breve autobiografía De mí a mí, un texto mordaz y conciso que refleja su estilo gráfico.
Fallecimiento y legado
El 9 de enero de 1908, a los 75 años, Wilhelm Busch murió en Mechtshausen am Harz y fue enterrado cerca de Seesen. Tras su muerte se descubrieron muchas pinturas y dibujos de naturaleza que permanecieron ocultos durante su vida.
Museo Wilhelm Busch
El Museo Alemán de Caricatura y Dibujo, en Hannover, conocido como el Museo Wilhelm Busch, alberga la colección más completa de su obra: dibujos, pinturas, esculturas, textos, correspondencia y documentos de su legado.