Breve biografía – De origen belga, René Magritte (1898‑1967) fue un artista polifacético: pintor surrealista, grabador, escultor, fotógrafo y cineasta. Formó parte de la generación que, tras la Primera Guerra Mundial, buscó liberar el sentir de opresión reuniéndose alrededor de André Breton para fundar el movimiento surrealista, pintando lo extraño y lo irracional con objetos cotidianos.
Vida temprana
René Magritte nació el 21 de noviembre de 1898 en Lessines, Bélgica. Tenía dos hermanos; su favorito era Paul, talentoso en poesía y música. La familia se mudó a Charleroi en 1913, tras el suicidio de su madre. En 1915 conoció a Georgette Berger, con quien se casó en 1922. Ese mismo año ingresó en la Academia de Bellas Artes de Bruselas, donde exhibió sus primeros dibujos y lienzos.
Se relacionó con artistas de vanguardia como Pierre Bourgeois, se sintió atraído por el dadaísmo y luego por el surrealismo, y estrechó lazos con Paul Nougé y Camille Goemans. Un punto de inflexión llegó cuando Louis Scutenaire le mostró obras de Giorgio de Chirico, inspirándole a pintar L’homme du large y The Midnight Wedding. En 1918 se publicó un cartel basado en uno de sus proyectos y, en 1919, sus dibujos aparecieron en una revista.
En 1926 creó The Lost Jockey, considerada su primera obra significativa, y se unió al grupo de surrealistas belgas formado por Magritte, Mesens, Goemans y Nougé. Dos años después expuso alrededor de sesenta obras en la galería Le Centaure de Bruselas, aunque sin éxito comercial. Decidió trasladarse a París, donde dirigió los cortometrajes The Secret Player y The Blood of the World. En 1929 presentó La traición de las imágenes, famosa por la inscripción “Ceci n’est pas une pipe”.
Magritte y el surrealismo parisino
En 1929 visitó a Dalí en Cadaqués, conoció a Buñuel y a Paul Éluard. De regreso a París, André Breton lo integró al círculo surrealista, donde convivió con los hermanos Prévert, Tanguy y Miró. En 1930 expuso por segunda vez, esta vez con collages, en la rue de Seine.
Tras un desencuentro con Breton, volvió a Bruselas. En 1934 participó en el manifiesto L'Action Immédiate y colaboró con el periódico comunista La Voix du Peuple en 1936. Ese mismo año realizó una exposición en la Julien Levy Gallery de Nueva York y, posteriormente, una breve visita a Londres para mostrar sus obras.
Durante la ocupación belga se refugió en Carcasona con el poeta Joé Bousquet, pero regresó a Bruselas pocos meses después. En 1940 pintó The Return, donde el ave y el cielo azul aparecen recurrentemente. En 1943 inició su periodo “sol pleno”, cercano al impresionismo, aunque fue denunciado como “arte degenerado” por un periódico pro‑nazi flamenco. Tras la liberación en 1945 se afilió brevemente al Partido Comunista y escribió sobre James Ensor en Le Drapeau Rouge. Entre 1945 y 1950 su obra mostró influencias de Matisse.
En 1948 vivió su “época de la vaca”, una serie de caricaturas que expuso en la Galerie du Faubourg de París. En 1951 entró en una fase de humor negro, creando figuras que aparecen en ataúdes.
Reconocimiento mundial
En 1952 completó el mural Le Domaine Enchanté para el casino de Knokke‑le‑Zoute y realizó exposiciones en Londres, París, Nueva York y Roma. En 1954 se mostró en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas y en Lieja. Recibió el Premio Guggenheim en 1956 y el Palais des Beaux‑Arts de Charleroi le encargó el fresco La Fée Ignorante. Otra obra, The Mysterious Barricades, quedó en el Palais des Congrès de Bruselas.
A partir de 1960 su nombre alcanzó fama global y su estilo influyó en el Pop Art. Entre 1960 y 1965 se realizaron retrospectivas en Dallas, Houston, Minneapolis, Saint Thomas y el MoMA de Nueva York. Su última gran retrospectiva tuvo lugar en el museo Boymans‑van‑Beuningen de Rotterdam en 1967, pocos meses antes de su muerte repentina el 15 de agosto en Bruselas. Entre sus últimas obras destacan The Empire of Lights y The Blank Page.
Obra y pensamiento
Magritte dejó alrededor de 1 500 pinturas y dibujos que representan objetos cotidianos, hombres y mujeres. Declaraba: "El arte de la pintura solo puede limitarse a describir una idea que se asemeje a lo visible que el mundo nos ofrece". Al pintar objetos reales, nos transporta a un universo paralelo y nos invita a observar con una mirada renovada. Para él, el ojo humano debía recuperar su agudeza primitiva y provocar imágenes cargadas de emoción, como las de su juventud. Cuando le preguntaban el significado de una obra, respondía: "Nada más que lo que tú mismo ves".
The Lost Jockey (1926) muestra un hombre a caballo cruzando un paisaje de hojas gigantes con solo las venas visibles; una escena que sugiere un mundo alterno.
The Son of Man (1953) representa a un hombre de pie, con sombrero negro y rostro oculto por una manzana flotante, simbolizando la identidad oculta y la imposibilidad de comprender completamente al otro.
The Beautiful World (1962) combina cielo azul, nubes blancas y una manzana verde que rompe la armonía, recordándonos la presencia de la realidad en medio de la fantasía.
El Museo Magritte
El 2 de junio de 2009 se inauguró el Musée Magritte en la Place Royale de Bruselas. En su primer mes recibió más de 500 000 visitantes, quienes pudieron contemplar la obra en salas de paredes azul pizarra y azul medianoche, colores que resaltan la luz característica de Magritte.
La colección permanente exhibe más de 200 obras en cinco plantas: óleos, gouaches, dibujos, carteles publicitarios, fotografías, objetos pintados y películas, muchos prestados por coleccionistas privados y la Fundación Magritte dirigida por Charly Herscovici, heredero del artista. La exposición sigue un recorrido cronológico que cubre tres etapas:
- Los primeros 30 años: encuentros decisivos, descubrimiento de de Chirico, primeras ilustraciones y escritos personales.
- Los siguientes 20 años: el llamado “trabajo de imbécil”, término que Magritte usó para describir sus diseños publicitarios.
- Los últimos 16 años: viajes internacionales y frescos como Le Domaine Enchanté.
Otra visita imprescindible es la casa‑estudio que habitó entre 1930 y 1954 en la rue Esseghem de Bruselas, donde se conservan su salón original, el taller del jardín y objetos personales.
Bibliografía
Magritte: su obra, su museo – Michel Draguet, 2009.
Magritte – David Sylvester, 2009.