Ammien Marcelino (330‑400) fue un historiador romano de origen griego y uno de los últimos grandes cronistas de Roma. Tras una notable pausa en el siglo III, la escritura volvió a florecer bajo el reinado de Diocleciano (284‑305). La Antigüedad tardía nos dejó autores destacados como Aurelio Víctor, Macrobio y San Agustín; Ammien ocupa un lugar atípico entre ellos, y a continuación analizaremos sus rasgos estilísticos y la aportación de su obra a la literatura latina.
Ammien Marcelino, sirio al servicio del ejército romano
Nacido alrededor del año 330 en Antioquía, Siria, Ammien era hijo de un aristócrata y siguió una carrera militar como protector domesticus, integrante de la guardia privada de los emperadores. Viajó por todo el imperio, lo que le proporcionó un amplio conocimiento del mundo romano. Bajo el mando de Ursicino, jefe de la caballería del Este, participó en la sangrienta defensa de Amida (Mesopotamia) contra los persas; allí casi muere y escapa a través de una posternón junto a algunos compañeros, cruzando el desierto en llamas.
Tras reencontrarse con el general, acompañó a éste a la Galia para sofocar la usurpación de Silvano, comandante de infantería y caballería que se había adjudicado el poder imperial. Más tarde, en la Galia, conoció al emperador Juliano (victorioso en la batalla de Estrasburgo) y le acompañó en su campaña contra Persia. Probablemente abandonó la vida militar alrededor del 375, se estableció cerca de Roma y comenzó su actividad literaria.
Obra de Ammien Marcelino
Pretendiendo ser el sucesor de Tácito, Ammien inicia su historia con el reinado de Nerón y la concluye simbólicamente en 378. Los trece primeros libros, que se perdieron, probablemente eran un compendio de la historia romana hasta el 353. Los diecisiete restantes cubren los acontecimientos de 353‑378, período del que Ammien fue testigo directo. Relata, por ejemplo, la crueldad del caudillo César Galo, designado por Constantino II en Oriente, y la posterior sustitución por su hermano Julio, quien mostró gran capacidad militar en la Galia bajo la vigilancia de Constantino.
La narración avanza con la muerte de Constantino y la ascensión de Julio al poder supremo, su campaña contra Persia y su trágico fallecimiento. Ammien describe con viveza los últimos momentos del emperador herido, superando a los autores cristianos en detalle. Continúa con la proclamación de Joviano, que firma un desfavorable tratado con los persas, y con la llegada de Valentiniano I y su hermano Valente, cuyas derrotas en Adrianópolis (378) marcarían el inicio del declive romano.
Estilo
Su escritura se caracteriza por un cierto archaísmo clásico, que evoca a los antiguos en una época de incertidumbre. A diferencia de la "Historia Augusta" o Suetonio, evita los comentarios difamatorios y procura la imparcialidad. Retrata a los emperadores con equilibrio, señalando tanto virtudes como defectos; aunque admira profundamente a Julio, critica su falta de moderación en los sacrificios.
Participación directa
Ammien incluye episodios en los que estuvo presente, como el asedio de Amida. Su relato permite seguir paso a paso el desarrollo del conflicto, el coraje de los soldados y los horrores de la guerra, incluida la propagación de enfermedades por la descomposición de los cuerpos. Describe la fuga a través del desierto, la búsqueda de agua en un pozo y el uso ingenioso de tiras de túnica como esponjas para saciar la sed.
También ofrece una visión de la vida cotidiana de los soldados, mostrando sus contrastes entre valentía y cobardía, glotonería y sobriedad, y la dura realidad de servir a Roma en condiciones adversas.
El moralista
Ammien condena la vida ociosa y corrupta de los habitantes de Roma y de la corte de Constantinopla, especialmente de los eunucos. Defensor acérrimo de los valores tradicionales romanos, incluye descripciones de los pueblos de su tiempo (galos, hunos, etc.) siguiendo los cánones de la etnografía romana, aunque a veces recurre a ideas preconcebidas. Su rigor histórico se evidencia en la citación de fuentes y en la honestidad al señalar que ciertos documentos oficiales no estaban a su alcance.
En los intercambios de cartas entre Juliano y Constantino, Ammien reproduce fielmente los textos y menciona la existencia de correspondencia menos oficial, lo que revela su método de trabajo.
Objetivo histórico de Ammien Marcelino
Su propósito es mostrar la inexorable marcha hacia la catástrofe de 378, cuando los godos derrotaron a los romanos en Adrianópolis y el emperador Valente cayó en batalla. Señala que la culpa recae en la arrogancia de Valente, que atacó prematuramente. No obstante, identifica como causa raíz la migración de los godos a través del Danubio en 376, forzada por los hunos, y la posterior mala gestión romana que los llevó a rebelarse en Tracia.
Ammien probablemente murió alrededor del 400, poco antes del saqueo de Roma por Alarico en 410. Su obra sigue siendo una de las más valiosas y singulares de la historiografía romana, destacándose por su experiencia militar y su perspectiva única.
Bibliografía
P.-M. Camus, "Ammien Marcelino testigo de corrientes culturales y religiosas al final del siglo IV", París, 1967.
G. Sabbah, "El método de Ammien Marcelino. Investigación sobre la construcción del discurso histórico en las Res Gestae", París, 1978.
Ammien Marcelino, "Historias", tomo I, libros XIV‑XVI, Belle Letras, 1979.
Ammien Marcelino, "Historia de Roma: Volumen I, años 353‑359, Constantino II, Emperador", Paleo, 2007.