Figuras Históricas

Louise d'Epinay, una pedagoga contracorriente

Louise Florence Pétronille Tardieu d’Esclavelles (1726 – 1783), conocida como Louise d’Epinay tras su matrimonio, fue una destacada mujer de letras y pedagoga francesa.

Elecciones educativas en contra de la norma

Louise d Epinay, una pedagoga contracorrienteHija única de Florence Angélique Prouveur de Preux y del marqués Louis‑Gabriel Tardieu, duque de Esclavelles, nació el 11 de marzo de 1726 en Valenciennes. Su padre asumió su educación, pero falleció en 1736, cuando ella tenía apenas nueve años. Su madre, poco afectuosa, la envió a un convento al año siguiente, donde permaneció poco más de un año.

A los diecinueve años, en 1745, contrajo matrimonio con su primo Denis‑Joseph Lalive, marqués de Épinay, y pasó a llamarse marquesa de Épinay. Tuvieron dos hijos; la hija murió joven. Louise, muy apegada a sus hijos, rompió con las convenciones de su posición al amamantar a su bebé, lo que generó escándalo y hostilidad. Estas críticas, sumadas a las infidelidades de su marido, convirtieron su matrimonio en un desastre. En 1748 se decretó la separación de bienes, lo que le proporcionó cierta estabilidad económica.

Cartas, ensayos y vida en los salones literarios

Desde joven, Louise frecuentó los salones literarios de la época y recibió en su casa de Montmorency a escritores de renombre. Gracias a su amante Louis Dupin de Francueil —futuro abuelo de George Sand— conoció a Jean‑Jacques Rousseau, con quien entabló una amistad que influyó mutuamente en cuestiones pedagógicas, aunque terminó en ruptura. Más tarde mantuvo relaciones con el barón Grimm, también amante, y acogió a figuras como Diderot, D’Alembert, Marivaux y Montesquieu.

Como autora, publicó en 1752 Mis momentos felices y, en 1758, Cartas a mi hijo, donde expone teorías educativas contrarias al pensamiento dominante. En la década de 1760, temiendo que Rousseau revelara chismes sobre ella, escribió unos pseudo‑memorias titulados Historia de la señora de Montbrillant, en los que, bajo seudónimos, justifica sus decisiones y critica a Rousseau. Esta obra volumétrica es considerada una joya de la literatura femenina del siglo XVIII. En 1773 apareció Conversaciones de Emilie, un diálogo madre‑hija que funciona como tratado pedagógico para la educación de su nieta; su segunda edición recibió el premio de utilidad de la Academia Francesa en 1783.

Louise d’Epinay falleció el 17 de abril de 1783 en París, dejando además de sus escritos una copiosa correspondencia dirigida a Rousseau, Diderot, Voltaire y otros intelectuales de su tiempo.


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