Figuras Históricas

Nellie Bly: pionera del periodismo de investigación

Elizabeth Jane Cochrane, conocida como Nellie Bly (1864‑1922), fue una pionera del periodismo de investigación y la primera mujer en dar la vuelta al mundo sin compañía masculina.

Infancia y primeros años

Hija de Mary Jane y Michael Cochran, nació el 5 de mayo de 1864 en Cochran’s Mill, cerca de Pittsburgh, Pensilvania. Su apodo “Pinky” surgió por su predilección por la ropa rosada. Era una de los cinco hijos de la pareja, aunque su padre tenía diez hijos de un matrimonio anterior.

Michael murió cuando Elizabeth tenía solo seis años, y la familia quedó en la ruina. Tres años después, su madre volvió a casarse con un hombre alcohólico y violento, del que se divorció. Ante la precaria situación económica, Elizabeth tuvo que buscar trabajo.

Su destino parecía ser el de institutriz o acompañante, pero ella soñaba con otra cosa. Ya a los 16 años escribía poemas y relatos. Ingresó al Illinois Normal School para formarse como maestra, pero abandonó los estudios tras un semestre por falta de recursos.

Los primeros escritos

En 1880 la familia se mudó a Pittsburgh y Elizabeth ayudó a su madre a dirigir una escuela de internado. En enero de 1885 leyó en el Pittsburgh Dispatch un artículo titulado “¿Para qué sirven las niñas?”, que menospreciaba a las mujeres que estudiaban. Indignada, escribió una carta al editor George Madden firmada “Lonely orphan girl”.

Su protesta fue tan elocuente que Madden la publicó y le ofreció un empleo. Para proteger su reputación, le sugirió usar un seudónimo: así nació “Nellie Bly”, inspirado en una canción de Stephen Foster.

Investigaciones en fábricas

Sus primeras incursiones periodísticas fueron en fábricas, donde se hacía pasar por trabajadora para documentar las duras condiciones laborales. Su reportaje sobre una fábrica de conservas, acompañado de fotografías, causó gran revuelo. Los industriales presionaron al Pittsburgh Dispatch y, pese a los buenos números de venta, la relegaron a secciones de arte, teatro y jardinería.

Descontenta, pasó seis meses en México con su madre, escribiendo artículos críticos con el gobierno mexicano. Tras denunciar el arresto de un periodista, se vio obligada a abandonar el país para evitar su propia detención.

En 1887 se mudó a Nueva York y se presentó en la redacción del New York World de Joseph Pulitzer. Él aceptó contratarla a cambio de un reportaje sobre un asilo psiquiátrico.

Diez días en un manicomio

Se hizo pasar por una paciente mental y fue internada en el Blackwell’s Island Hospital (actual Roosevelt Island). Tras diez días de observación redactó Diez días en un manicomio, un informe que describía condiciones insalubres, maltrato y falta de higiene. El artículo provocó una reforma del sistema de salud mental.

“¿Qué, aparte de la tortura, produciría locura más rápido que este tratamiento? Tomad a una mujer sana, encerradla de 6 a.m. a 8 p.m. en un banco sin permitirle hablar, moverse o leer, alimentadla con comida mala y tratadla con crueldad; en dos meses sería un desastre mental y físico.”

La vuelta al mundo en 72 días

Inspirada por La vuelta al mundo en ochenta días de Jules Verne, Bly decidió reproducir la hazaña. El 14 de noviembre de 1889 zarpó del puerto de Nueva Jersey a bordo del Augusta Victoria, llegando a Inglaterra y luego a Francia, donde se reunió con Verne.

Continuó su travesía en tren, globo aerostático y barco, cruzando Italia, Egipto, China, Singapur, Hong Kong y Japón. En cada parada enviaba crónicas sensacionales al New York World.

Regresó a Jersey City el 25 de enero de 1890, completando la ruta en 72 días, convirtiéndose en la primera mujer en circunnavegar el planeta sin acompañamiento masculino.

Periodismo, activismo y empresa

En el New York World siguió investigando temas sociales, denunciando la corrupción política y las condiciones laborales de mujeres y obreros. Entrevistó a activistas como Emma Goldman y Susan B. Anthony.

Tras la muerte de su hermano, asumió la responsabilidad de su viuda y sus hijos. En 1895 se casó con el millonario Robert Seaman, 42 años mayor que ella, y pasó a dirigir su fábrica de latas de leche metálicas. Introdujo mejoras para los trabajadores: salarios más altos, seguro de salud, centros de recreación y bibliotecas. Sin embargo, la empresa no prosperó y fue vendida en 1914.

Últimos años

Durante la Primera Guerra Mundial, Bly se trasladó a Reino Unido como corresponsal de guerra para el New York Evening Journal. También cubrió el movimiento sufragista, anticipando su expansión en EE. UU.

Tras el armisticio volvió a Nueva York, donde continuó su labor periodística enfocada en la clase obrera, la política y los derechos de la mujer. Falleció el 27 de enero de 1922 a causa de una neumonía; al día siguiente la prensa lo describió como “la mejor periodista de América”.

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