Figuras Históricas

5. La masacre de Afzal Khan

5. La masacre de Afzal Khan

Introducción

Shivaji observaba con atención las disputas internas del Imperio Mughal. Cuando los príncipes mogoles se vieron atrapados en la guerra de sucesión, Shivaji aprovechó para debilitar al reino Adilshahi de Bijapur y anexó gran parte de sus territorios. En ese momento el trono de Bijapur ocupaba Adilshah II, el mismo que había sometido a los pequeños reinos hindúes surgidos tras la caída del Imperio Vijayanagara y había encarcelado a Shahaji durante cuatro años.

La campaña de Afzal Khan

Consciente de que la falta de una respuesta firme permitiría a Shivaji absorber todo el Adilshahi, el sultán de Bijapur envió en 1659 a Afzal Khan con un enorme ejército para neutralizar al marajá. Se le ordenó que no negociara: debía capturar o matar a Shivaji. Afzal Khan era conocido por su crueldad y su falta de palabra; no dudaba en asesinar a enemigos que buscaban refugio.

El plan de Shivaji

Shivaji también deseaba la muerte de Afzal Khan, responsable de la masacre de numerosos hindúes, entre ellos el rey hindú Kasturi Rangan y su familia, y el hermano mayor de Shivaji, Sambhaji. Cuando Afzal Khan se acercó a la zona de Bai, Shivaji se refugió en la fortaleza de Pratapgad, situada en lo alto de una estrecha cresta que dificultaba tanto la asedio como la retirada.

Afzal Khan intentó engañar a Shivaji enviando al brahmán Kulkarni Krishnaji Bhaskar con la falsa noticia de que el sultán le concedería clemencia si Shivaji firmaba un tratado. Shivaji recibió a Krishnaji en privado, confesó sus supuestos errores y aceptó aparentar una rendición para ganar tiempo.

Preparativos para el encuentro

El 10 de noviembre de 1659, entre las 3 y 4 de la tarde, se fijó la cita en la base de la fortaleza de Pratapgad. Shivaji preparó un dosel abierto por todos lados, talló un camino entre la vegetación y ocultó a su ejército Mavli bajo el mando de Netaji Palkar y Peshwa Moropant en cuevas y arbustos cercanos. También se equipó con una coraza de hierro, una capucha de acero bajo el turbante, un tigre atado a la mano izquierda y una urtiga en la derecha.

El encuentro

Afzal Khan llegó primero, acompañado de su guardaespaldas Syed Banda y del mensajero Krishnaji Bhaskar. Tras una breve conversación, Shivaji apareció acompañado de los guardias Tanaji Malsure y Jeevamahala. Al entrar bajo el dosel, Afzal Khan preguntó a Krishnaji si aquel era Shivaji y, al confirmar, le interrogó sobre la captura de sus fortalezas.

El diálogo se tornó tenso: Shivaji afirmó haber servido al estado y pedía reconocimiento, mientras Afzal Khan exigía la devolución de las fortalezas y el perdón del sultán. Al final, ambos se abrazaron bajo la presión de la etiqueta, pero Afzal Khan intentó estrangular a Shivaji. Gracias al tigre y a la urtiga, Shivaji logró liberarse, asestar golpes mortales y, con la ayuda de sus hombres, decapitó a Afzal Khan.

La muerte de Afzal Khan y la reacción del ejército

El cuerpo sin cabeza de Afzal Khan fue colgado en una alta caña de bambú y exhibido desde la torre de la fortaleza. Al oír el disparo de un cañón, el ejército Mavli salió de los bosques y atacó a los bijapuríes, que, desconcertados por la pérdida de su líder, huyeron o se rindieron.

Botín y recompensas

Shivaji se apoderó de un enorme botín: armas, carpas, cañones, elefantes, caballos y diez lakh de rupias en efectivo. Distribuyó recompensas entre sus soldados y concedió pensiones a los heridos y a los caídos. La noticia de la victoria se propagó rápidamente, consolidando la imagen de Shivaji como protector divino de los hindúes.

La traición de Khanduji

Un general de su ejército, Khanduji Kakre, había aceptado sobornos de la familia de Afzal Khan y facilitó su escape. Al enterarse, Shivaji ordenó la decapitación de Khanduji por su traición.

Derrota de Fazal Khan y Rustam‑e‑Jahan

En enero de 1660, Ali Adilshah II envió al hijo de Afzal Khan, Fazal Khan, y al noble Rustam‑e‑Jahan para vengar la muerte. Shivaji infligió una rotunda derrota, capturó doce elefantes y doscientos caballos.

Tratado entre Shivaji y Shahaji

Tras los fracasos militares, Ali Adilshah confió a Shahaji, padre de Shivaji, la negociación de un tratado con su hijo. Shivaji recibió a su padre con honor, le prometió no atacar más Bijapur y propuso una alianza entre Shivaji, Bijapur y Golconda para enfrentar a los mogoles. Shahaji se despidió después de un mes y medio y regresó a Bijapur.


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